jueves, 19 de abril de 2012

Hace mucho, mucho tiempo, antes de que los hombres y sus ciudades llenaran la tierra, antes incluso de que muchas cosas tuvieran un nombre, existía un lugar misterioso custodiado por el hada del lago. Justa y generosa, todos sus vasallos siempre estaban dispuestos a servirle. Y cuando unos malvados seres amenazaron el lago y sus bosques, muchos se unieron al hada cuando les pidió que la acompañaran en un peligroso viaje a través de ríos, pantanos y desiertos en busca de la Piedra de Cristal, la única salvación posible para todos.
El hada advirtió de los peligros y dificultades, de lo difícil que sería aguantar todo el viaje, pero ninguno se asustó. Todos prometieron acompañarla hasta donde hiciera falta, y aquel mismo día, el hada y sus 50 más leales vasallos comenzaron el viaje. El camino fue aún más terrible y duro que lo había anunciado el hada. Se enfrentaron a bestias terribles, caminaron día y noche y vagaron perdidos por el desierto sufriendo el hambre y la sed. Ante tantas adversidades muchos se desanimaron y terminaron por abandonar el viaje a medio camino, hasta que sólo quedó uno, llamado Sombra. No era el más valiente, ni el mejor luchador, ni siquiera el más listo o divertido, pero continuó junto al hada hasta el final. Cuando ésta le preguntaba que por qué no abandonaba como los demás, Sombra respondía siempre lo mismo “Os dije que os acompañaría a pesar de las dificultades, y éso es lo que hago. No voy a dar media vuelta sólo porque haya sido verdad que iba a ser duro”.
Gracias a su leal Sombra pudo el hada por fin encontrar la Piedra de Cristal, pero el monstruoso Guardián de la piedra no estaba dispuesto a entregársela. Entonces Sombra, en un último gesto de lealtad, se ofreció a cambio de la piedra quedándose al servicio del Guardián por el resto de sus días…
La poderosa magia de la Piedra de Cristal permitió al hada regresar al lago y expulsar a los seres malvados, pero cada noche lloraba la ausencia de su fiel Sombra, pues de aquel firme y generoso compromiso surgió un amor más fuerte que ningún otro. Y en su recuerdo, queriendo mostrar a todos el valor de la lealtad y el compromiso, regaló a cada ser de la tierra su propia sombra durante el día; pero al llegar la noche, todas las sombras acuden el lago, donde consuelan y acompañan a su triste hada.

14 comentarios:

  1. me encanto el cuento la verdad mis respetos para el autor(a) de este cuento

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  2. Hola Lidia me gusto el cuento, me gustaría saber el autor de dicho cuento Gracias espero pronta respuesta

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  3. Hola Lidia , m gusto mucho el cuento y las hadas muy bonitas!!!!!!<3 bye!

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  4. Hola lidia ! Muy bonito el cuento m gusto mucho , pero ¿ quien es el autor de dicho cuento ? Ojala y puedas responder a mi pregunta , besitos bye !!!!!! ;-);-);-);-);-)

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  5. Hola buenas noches. Esta histora me parecio muy interesante,aunque es un cuento de fantasía lo podemos relacionar con la realidad, nos enseña el valor de la lealtad, todos debemos aprender a ser fieles principalmente con nosotros mismos, con nuestra familia y con las personas que más valoramos,apreciando también el valor de la amistad, las personas que realmente nos respaldan son aquellas que estaran con nosotros hasta el final sin importar las dificultades.
    También me agrado mucho como al final de la historia el hada quizo recordar a su amigo fiel con las sombras de las personas.
    Espero seguir leyendo historias como esta.

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  6. Muy linda la historia de la haditas gracias por la historia

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  7. No has vuelto a escribir ? Besazos

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